Lentes de contacto blandas

¿Cómo son?
Su textura es agradable, resultan cómodas, fáciles de adaptar y apenas se desplazan en el ojo. Los avances en los materiales han llevado al desarrollo de una nueva generación de lentes blandas, denominadas hidrogel de silicona, que permiten una mayor oxigenación de la córnea, garantizando la salud de la superficie ocular. 

¿Qué tipos hay?


• Desechables de reemplazo diario: 
o De un solo uso.
o Presentadas en envases individuales.
o Permiten estrenar un par nuevo cada mañana y desecharlo al final del día.

• Reutilizables:
o Permiten utilizar el mismo par de lentes todos los días durante un cierto número de semanas, normalmente un mes.
o Son más económicas que las desechables de reemplazo diario.
o Requieren la utilización de soluciones de mantenimiento. 
o Se deben respetar los plazos de reemplazo para evitar la formación de depósitos de proteínas en la lente y otras complicaciones.

Uso prolongado:
o Diseñadas para llevarlas de forma continua, tanto por el día como por lo noche, durante un cierto número de semanas, dependiendo del fabricante.
o No es necesario quitarse las lentes para dormir, aunque no siempre se recomiende llevarlas todas las noches.
o El uso continuo puede influir en la acumulación de microorganismos en las lentes e incrementar el riesgo de infecciones y otros problemas.

¿Para quién?
Este tipo de lentes son perfectas para los deportistas y para todas aquellas personas con estilos de vida muy activos. 


Lentes de contacto rígidas permeables a los gases

¿Cómo son?
Son más pequeñas y consistentes que las blandas. Son duraderas y su mantenimiento resulta muy sencillo. Si la prescripción óptica no cambia, se pueden usar las mismas lentes durante un periodo que suele oscilar entre los seis meses y los dos años, lo que las hace muy atractivas desde el punto de vista de su coste.
Al principio, pueden parecer un poco menos cómodas que las blandas, por lo que se necesita un tiempo de adaptación. Asimismo, presentan una mayor tendencia a desplazarse del centro del ojo.

¿Para quién?
Son las lentes de elección para corregir ciertos problemas visuales, como los errores refractivos que requieren potencias cilíndricas o esféricas altas, de una forma más precisa que las lentes blandas.


Lentes de contacto especializadas

Lentes híbridas 
¿Cómo son?
Las lentes de contacto híbridas constan de una zona central fabricada en un material permeable al gas rodeada de un anillo exterior más blando. 

¿Para quién?
Las lentes híbridas se suelen utilizar en los casos en que la curvatura presenta una forma irregular, como por ejemplo el queratocono, o si el usuario tiene problemas con las lentes permeables a los gases.

Lentes de contacto bifocales y multifocales
¿Cómo son?
Al igual que ocurre con las gafas progresivas, las lentes bifocales incluyen dos prescripciones en la misma lente: una para la visión de lejos y otra para la visión de cerca, mientras que las multifocales cuentan con un espectro de potencias en cada lente que permite ver bien a todas las distancias. Ambas modalidades están disponibles en materiales blandos y permeables a los gases.

¿Para quién?
Están indicadas en personas con presbicia, que requieran una buena visión de lejos y de cerca.


 

Lentes de contacto de monovisión
¿Cómo son?
En este caso, cada lente tiene una prescripción distinta: una para la lectura y otra para la visión lejana. También existe la opción de utilizar una lente bifocal o multifocal en un ojo y una lente monofocal en el otro. 

¿Para quién?
Aunque esta opción está cada vez más en desuso, su indicación es para personas con presbicia.